Milagros de la Virgen del Yugo

Arguedas. La Villa, la Virgen del Yugo y las Bardenas.
Autor: José Ignacio Baile Ayensa. Editado por el M.I. Ayuntamiento de Arguedas.

MILAGROS y RESEÑAS HISTÓRICAS SOBRE LA VIRGEN DEL YUGO

D. Lino Munárriz, recopila en su obra, varios milagros atribuidos a la intercesión de la Virgen del Yugo, transcribamos algunos de ellos.
En 1696, la radical y momentánea curación de Doña Francisca Temporal, mujer de D.]uan Esteban de Zegama, contador de S.M., que tras un accidente estuvo sin esperanza alguna de vida, y habiéndola encomendado a Nuestra Señora del Yugo y aplicando su imagen a la cabecera, se recobró del accidente y quedó sana. En reconocimiento encargó un cuadro alusivo, que envió a Arguedas, y que se conserva en la la ermita.
En 1719, Don Diego Martín de Ciga, cazando codornices en el término de la villa de Cadreita, le explotó la escopeta, e invocando a Nuestra Señora del Yugo quedó sin lesión alguna. Se conserva un cuadro referente a ello también en la ermita.
En la Guerra de la Independencia, el alcalde D. Severino Murillo se encomendó a la Virgen del Yugo, cuando un jefe francés le apunto con intención de dispararle con su arma, y aunque este apretó el gatillo tres veces, no salió bala alguna. En dicha guerra, un vecino de Larraga que era conducido atado por los franceses, tras invocar a la Virgen del Yugo, se le soltaron las ataduras y quedó suelto pudiendo escapar.
Entre 1854 Y 1855, se extendió por España una epidemia de cólera morbo, con grandes pérdidas humanas. Dicha epidemia también hacía estragos en Arguedas. Se decidió solicitar la intersección de la Virgen del Yugo, para lo cual se la bajó en solemne procesión al pueblo. Desde aquel día no volvió haber desgracia alguna entre los sufridos arguedanos.
También se le atribuye a la Virgen del Yugo, evitar que el monte de Arguedas quedara arrasado por un horrible pedrisco en 1863, cuando todos los campos circundantes así lo fueron.
El milagro que narra D. Lino Munárriz acaecido 1867, merece ser transcrito en su totalidad, por la ternura que transmite y porque él mismo fue testigo de lo que ocurrió, dice así:
«Otra desgracia con su formidable peso caía sobre Arguedas, y pueblos comarcanos en 1867. La sequía con su mortífero aliento envenenaba los campos; y todos los labradores, y todos los que no lo eran traían los corazones envueltos en luto. Ya veían perdidos tantos afanes; ya columbraban el invierno próximo con el manto de la miseria; muchos hijos pedirían pan; y los padres no tendrían pan para alimentarlos. ¿Qué hacer? En todos los pueblos circunvecinos se hacían rogativas, demandando piedad al cielo, y Arguedas por último miró también a lo alto. La corporación municipal, fiel intérprete de los deseos del pueblo, ordenó subir al Yugo, panacea universal que nunca se agota. Magnífica estuvo la procesión; también el día estaba brillante. Ancianos y niños, mujeres y hombres, casi todos derramando abundante cera, marchaban a la que es el remedio de todos los males.Algunos iban con los pies descalzos por el áspero camino, con cruces sobre los hombros y con vestidos de penitencia; y el clero cantaba la letanía de los santos, y a continuación cantó la lauretana. Cinco cuartos de hora después entraba con el pueblo en el santuario, resonando en sus bóvedas los últimos acentos de la plegaria. Se cantó una solemne misa; cien ofrendas recibió la Virgen, mil súplicas volaron al Pie de María de los labios de los fieles; también los niños oraron.,  y la Madre de la misericordia se apiadó de los inocentes. justamente tuvimos tiempo, (porque el que escribe fue uno de los asistentes) de llegar al pueblo sin mojarnos. El cielo se iba cubriendo con su manto oscuro y triste, en aquella ocasión alegres, y una benigna lluvia, como cernida por las nubes, refrescó primero las plantas secas, y otra más abundante por la tarde trajo del cielo el dorado grano que el labrador creía había de brotar de la sierra.»

Reseñas históricas

De 1894 también se cuenta un milagro, al librar de una muerte segura al arguedano D. Pedro Antonio Solano, a quien le explotó su escopeta de caza, su familia había invocado a la Virgen del Yugo antes de salir de casa dicho cazador.
También se atribuye a la intercesión de la Virgen del Yugo, tras traerla al pueblo y dedicarle un novenario solemne, la desaparición de un plaga de insectos que estaba acabando con la cosecha de remolacha. Tras el ruego del pueblo al final de agosto, varias mañanas de fuerte escarcha eliminaron la plaga, corría el año 1923 .
La aparición de la Imagen, y la construcción y características de la primera ermita del Yugo, se pierden en los oscuros años medievales, y de ello no nos queda constancia escrita.
El primer documento del que se tiene noticia y que se refiera al Yugo, es uno de 1443, donde el Príncipe de Viana concede a los ganados de Villafranca la posibilidad de pastar en la Bardena, mencionando el camino que iba de Caparrosa a Santa María del Yugo.
A partir del siglo XVII, las reseñas históricas son más abundantes, ya sean en referencia a las obras de la ermita, o a los milagros o a la fundación de cofradías. En 1728 se fundó la Cofradía de «Nuestra Señora del Yugo», a cuyos cofrades el entonces Papa Benedicto XII concedió indulgencia plenaria y otras gracias, en Bula expedida el 17 de abril de 1728.
En 1864, el Ayuntamiento mandó tallar de madera una imagen con niño, que tuviera a los pies el yugo y el pino, bajo la advocación de Nuestra Señora, para que ocupara un tabernáculo en el retablo mayor de la Iglesia Parroquial.
El Papa Pío IX, en 1869 concedió indulgencia plenaria y remisión de todos los pecados a los fieles que tuvieran a bien en cumplimentar con ciertos votos a la Virgen del Yugo.
El 8° centenario de la aparición, se celebró el 26 de mayo de 1889 con gran esplendor. Se calcula que asistieron a la ceremonia realizada en el Yugo unas 8.000 personas.
La Hermandad de Sacerdotes de la Virgen del Yugo se fundó en el año 1893, la cual sigue vigente, y se reúnen el último lunes de mayo para pasar un día de convivencia fraterna en el santuario.
En la década de los años 50 del siglo XX, como ya se ha indicado, se procedió a realizar en Madrid una restauración de la imagen, a la ermita le tocó su turno rejuvenecedor en 1981, ya la explanada y contornos de la ermita en 1998, a la casa del ermitaño (albergue y bar, en la actualidad), ha sido el 2.000 su año de rehabilitación.
El 3 de septiembre de 1989 se celebró, también con gran esplendor, el 9° centenario de la aparición, y la Virgen del Yugo fue declarada oficialmente Patrona de Arguedas.
Actualmente la Cofradía de Amigos de la Virgen del Yugo alcanza ya los 1.000 socios.